Hace un tiempo hablamos del muro de pantallas: salas llenas de monitores donde, paradójicamente, cuesta decidir. Concluimos algo incómodo —el problema no era la falta de tecnología—. Pero ese muro era solo el
Metepec, Edo. Méx. [email protected]
Hace un tiempo hablamos del muro de pantallas: salas llenas de monitores donde, paradójicamente, cuesta decidir. Concluimos algo incómodo —el problema no era la falta de tecnología—. Pero ese muro era solo el
Un “muro de pantallas” no falla por falta de tecnología. Falla porque no define: qué decisiones se toman ahí, quién manda cuándo, qué datos son “verdad oficial”, y qué evidencia queda al final.
El problema no es que tengas muchas alarmas. Es que todas “suenan igual”Cuando un centro recibe cientos o miles de señales (CCTV, intrusión, acceso, sensores, reportes), el sistema colapsa por una razón simple:
El error que más cuesta no es un ciberataque. Es un permiso mal puesto. En operación crítica, la falla más cara suele verse así: un usuario comparte credenciales “porque urge”, alguien cierra un